1.- Wall-E (2008) – Andrew Stanton
Wall-e es ante todo una historia de amor. Los guiños hacia 2001 odisea del espacio, 1984 y Star wars son simplemente geniales. Si con Ratatouille Pixar habia alcanzado el punto máximo en calidad de guión y animación, con Wall-e solo demuestran su tremenda capacidad para superarse film tras film. Imprescindible.

2.- Eterno Resplandor de una mente sin recuerdos (2004) – Michael Gondry
Nada peor que encontrarse olvidado por el ser amado. Poesía visual que encuentra en las interpretaciones de Winslet y Carrey la justa medida en la degradación del amor. Verlos acostados en el hielo es un momento ya clave en el cine de los últimos años.

3.- Moulin Rouge! (2001) – Baz Luhrmann
Cursi hasta la médula, revivió al musical con todo ese desparpajo saturado de rojos y canciones que todos ya sabíamos. Una historia de amor imposible destinada a la tragedia con tintes de film clásico, que por momentos puede causar un coma diabético. Maravillosa Fotografía.

4.- La rosa púrpura del Cairo (1985) – Woody Allen
Mi absoluta favorita si de ponerse romántico se trata. El amor literalmente se sale de la pantalla para vivir una historia de amor tan entrañable que nadie debe sentirse culpable si ruedan las lágrimas. Bello relato que nos demuestra como muchas veces nuestra única escapatoria está por medio del cine. El mejor Woody Allen desde Manhattan (1979).

5.- Amélie (2001) – Jean-Pierre Jeunet.
Surrealista, amigable, optimista y romántica. La increíble vida de Amélie es rocambolesca y envidiable, con una mágica moraleja acerca del amor y sus intrínsecas formas de triunfar. Aquí los verdes sobresalen con personajes secundarios tan hilarantes que cualquiera desearía vivir en ese apacible (pero extraño) barrio parisino. Homenaje de Jeunet a su alma francesa después del desprendimiento que le significó “Alien resurrección” de 1997.
Si se trata de ponerse romántico…(5 films para 14 de Febrero)
Predicciones Oscar 2012
Por Armando Navarro.
Básicamente, este año las que ya ganaron fueron las sorpresas: ¿O alguien en verdad había pensado en Demián Bichir como mejor actor? ¿Ninguneadas ”Melancholia” de Von Trier y “J. Edgar” de Eastwood? ¿Nada este año para Pixar ni para Spielberg y su “Tintín”?
Siguiendo la tendencia de previas premiaciones, aplausos y “jitomatazos” de la crítica y el público, si tuviera que apostar el día de hoy por los próximos ganadores del 26 de Febrero, considero que la lista quedaría de la siguiente forma en las categorías principales:
MEJOR PELÍCULA: The Artist (Michel Hazanavicius)
MEJOR DIRECTOR: Martin Scorsese por HUGO
MEJOR ACTOR: George Clooney por THE DESCENDANTS
MEJOR ACTOR DE REPARTO: Christopher Plummer por BEGINNERS
MEJOR ACTRIZ: Meryl Streep por THE IRON LADY
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Octavia Spencer por THE HELP
MEJOR PELÍCULA ANIMADA: A cat in Paris
MEJOR FOTOGRAFÍA: Emmanuel Lubezki por THE TREE OF LIFE
MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA: Nader and Simin: A separation” (Irán)
MEJOR GUIÓN ADAPTADO: THE DESCENDANTS
MEJOR GUIÓN ORIGINAL: THE ARTIST
Por otro lado, en las últimas entregas, la Academia se ha vuelto un tanto inestable e impredecible, por ello, la lista de los que en mi gusto personal deberían ganar sería así:
MEJOR PELÍCULA: Midnight in Paris de Woody Allen. Maravillosa, el mejor triunfo de Allen desde “Match Point”
MEJOR DIRECTOR: Michel Hazanavicius por “The artist”. Un trabajo sutil y soberbio al mismo tiempo.
MEJOR ACTOR: Demián Bichir por A Better Life. Siempre es y será emocionante ver a un mexicano nominado en cualquier categoría.
MEJOR ACTOR DE REPARTO: Kenneth Branagh por “My week with Marilyn”.
MEJOR ACTRIZ: Rooney Mara por ” The girl with the dragon tattoo”.
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Bérénice Bejo por “The artist”. Literalmente una estupenda actuación silente.
MEJOR PELÍCULA ANIMADA: Rango de Gore Verbinski. Un gran homenaje a los westerns. El nacimiento de un nuevo clásico animado.
MEJOR FOTOGRAFÍA: Emmanuel Lubezki por THE TREE OF LIFE. Otro mexicano. Pero este sí ganará.
MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA: Nader and Simin: A separation” (Irán)
MEJOR GUIÓN ADAPTADO: HUGO
MEJOR GUIÓN ORIGINAL: MIDNIGHT IN PARIS
Claro que todas son meras especulaciones. Fue un año en el que hubo muchos castigados: Pixar por hacer una película sólo para vender juguetes; Lars Von Trier y Kirsten Dunst por el “oso” del primero en Cannes; Dicaprio y Eastwood por su obsesión descarada de estar en cada premiación.
Pedro Almodóvar fue otro que no llegó con “La Piel que habito”, pero ahí las razones tienen que ver más con el conocido pleito con la Academia Española. Tilda Swinton también fue olvidada, aunque para muchos se trató de la interpretación del año en We need to talk about Kevin.
No será la noche de un ganador absoluto. Hugo de Scorsese tiene 11 nominaciones y aunque es una película entrañable y estéticamente impecable, los premios se repartirán dadas las tendencias recientes…
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1Q84 y Murakami: La ambigüedad de un mundo con dos lunas…
Por Armando Navarro Rodríguez.
Cuando se terminan las poco más de 1000 páginas (1,151 en realidad) de la trilogía 1Q84 de Haruki Murakami, la sensación agridulce y las preguntas sin respuesta comienzan a brotar como la lava de un volcán. La intrínseca historia de amor entre Tengo y Aomame se descubre como el hilo conductor de una compleja red de personajes, lugares y situaciones que entre más se va conociendo, más fuerte es el deseo por llegar al fondo de este mundo oscuro y fantástico, romántico, pero brutalmente peligroso.
Decir que estamos ante la obra maestra de Murakami es coartar las posibilidades de uno de los mejores autores de los últimos tiempos, dueño de un estilo pausado, minucioso, con personajes secundarios tan completos e interesantes como los protagonistas. No tengo duda en que 1Q84 es sólo una gran obra del escritor japonés, quien ya carga detrás con varios títulos reconocidos, además de ser uno de los pocos casos en donde un escritor de culto se convierte también en generador de ventas millonarias de libros. Me gusta pensar que lo mejor de Haruki Murakami apenas llegará.
Ningún film adaptado de una gran novela llega por lo menos a igualarla. Hay un elemento clave en la imaginación de cada persona que hace que cada lectura sea única e irrepetible. No obstante, si en algún momento se pensará en realizar una versión cinematográfica de esta compleja y entrañable novela, un candidato seguro a dirigirla podría ser el japonés Takeshi Kitano. Director amado y odiado por igual (semejante a Murakami), por su cámara también pasea un deseo intenso por el detalle y las emociones de los personajes. Las miradas, los pensamientos y los momentos climáticos podrían ser adaptados y realzados por el reconocido Kitano, quien conoce a la perfección la densidad y misticismo de la cultura oriental . En esa misma línea, sería necesario un cast de actores desconocidos, frescos, de miradas penetrantes y atribuladas expresiones. Una tarea nada fácil. 1q84 contiene un estilo muy “cinematográfico”, la tarea será saber dónde “poner la cámara”.
1q84 es un vistazo al pasado, que busca dar luz en este presente desconcertante y aterrador, yuxtapuesto a una historia en donde el mensaje es claro: el amor lo puede todo. No equivocarse, esta no es una novela cursi, con asqueante miel embarrando los dedos. Murakami lleva de la mano al lector entre intriga, violencia, sectas religiosas, literatura, promiscuidad, melancolía y esa innecesaria pero siempre presente duda sobre qué es lo que hacemos en este extraño mundo, en donde el amor pareciera y debiera ser la única razón de existir.
Dividida en tres tomos, 1Q84 es una novela que independientemente de su extensión, bien puede leerse de forma rítmica y factible gracias a la prosa bien definida y estructurada de Murakami. Es bien sabido que entre más se va conociendo, aprendiendo y viviendo, la vida misma se complica, se tuerce, pues es necesario conocer, saber y vivir más y más, en un complejo círculo vicioso. Y eso es justo lo que los personajes de 1Q84 experimentan, el deseo irrefutable de conocer de dónde vienen, qué hacen en realidad en 1984 y hacía dónde se dirigen, sea cual sea su destino. Dentro de esos imprecisos caminos, habrá romance, muerte, personajes entrañables que llegan y no vuelven, fantasmagóricos escenarios y un par de lecciones finales que son exactamente lo que Murakami quiere dejar en claro: la felicidad es compartida y nunca será bueno saberlo TODO. Puede ser que no nos guste lo que podemos descubrir.
Es probable que algunos lectores encuentren decepción al final de las páginas de 1Q84, aquellos que esperarían un final épico y con todos los cabos resueltos. No hay eso. La sutileza y facilidad del desenlace es de una maestría contundente, pues esos personajes, después de pasar por tantos conflictos, merecen la paz de un final relativamente feliz. No todas las preguntas serán respondidas (inmediatamente me vino a la mente la serie “Lost”) pero ese desconcierto será el alimento de cada día en el nuevo mundo. ¿Qué objeto tendría vivir en un lugar del que se conoce todo?
1Q84 de Haruki Murakami es una novela imprescindible, obligada para aspirantes a escritor, guionistas y lectores ávidos de un ritmo ágil, entretenido, pero innegablemente real. No pregunten de qué se trata. Es una obra inclasificable, dueña de una exquisita mezcla de géneros. 1Q84 debe leerse de un jalón y al final, nadie dejará de alzar la vista pensando si en el cielo no habrá dos lunas, una grande y una pequeña a su lado.
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El guión de “Django Unchained”, el próximo film de Tarantino…
Por Armando Navarro.
Hace unos meses se filtró el guión de “Django Unchained”, el nuevo proyecto de Quentin Tarantino, previsto para estrenarse a finales de 2012 y que al parecer será un interesante spaghetti western.
El documento, en el siguiente enlace listo para descargar en pdf, se nota magistralmente escrito como es costumbre en Tarantino, con potentes diálogos y escenas memorables, además de que por su extensión, probablemente termine siendo una película de mas de tres horas de duración, muy al estilo de Sergio Leone.
Ficha en imdb: http://www.imdb.com/title/tt1853728/
Descargar en pdf: http://www.megaupload.com/?d=3JWJXIN2
Mis 100 films preferidos…(lista actualizada)
Por Armando Navarro Rodríguez.
En Septiembre de 2009, publiqué en mi antiguo blog (http://armandonavarro1980.blogspot.com/2009/09/los-mejores-120-films.html) los que en ese momento consideraba mis 135 films preferidos, lista pretenciosa e innecesaria dada la subjetividad del séptimo arte.
Sin poder resistirlo, hoy publico un nuevo enlistado actualizado y reducido con sólo 100 films aplicando nuevas reglas: dejar de lado la mayor cantidad de clásicos posibles, escoger sólo un film por director y mencionar sólo aquellas cintas que hayan sido vistas en la pantalla grande en algún momento (es decir, cualquier sala de cine, festivales, muestras internacionales y la Cineteca Nacional).
Fue complicado tomar sólo un film de Ripstein, de Lars Von trier, de los Hermanos Coen y de Kubrick, ya que en la antigua lista mencionaba hasta tres cintas de cada director. También dejé fuera películas de esa lista que hoy, a casi dos años de distancia, encuentro totalmente intrascendentes.
En la siguiente selección hay algo de cine Dogma (un movimiento que me sigue impactando profundamente), algunas joyas mexicanas, mucho cine de culto y una mínima cantidad de animación; algunos descubrimientos recientes (Enter the void de Gaspar Noé) y otros que se remotan a las primeras cintas que tuve la oportunidad de ver (Canoa, de Felipe Cazals). Además, la que estoy seguro será considerada en algunos años la película número uno, el “nuevo” Ciudadano Kane (There will be blood de Paul Thomas Anderson).
Pero principalmente, en todas estas cintas hay un punto en común: una emoción indescriptible para cuando la pantalla se funde a negros al final de cada una de ellas. La seguridad de haber visto algo que era imperdonable perderse. Hoy en día, existe demasiado cine circulando, bueno y malo, y es muy importante saber en qué se debe invertir el tiempo, para no terminar perdiéndolo. Esta lista, busca ser una luz en el camino para todos aquellos interesados en las grandes obras cinematográficas, las que regalan grandes secuencias, frases y soundtracks.
De cualquier forma, lo más importante radicará en todas esas cintas que aún no vemos, las que incluso todavía no se han filmado, las que no se han estrenado y también aquellas que apenas son una idea, pues estarán buscando en el futuro un lugar en nuestra memoria. Y ahí es justo donde está lo maravilloso del cine: en esa búsqueda constante de grandes películas para después distinguir cuáles serán las que se quedarán para siempre con nosotros.
Sin ningún orden estricto, aquí están mis 100 films elegidos…
There will be blood (2007) – Paul Thomas Anderson
Junto con No Country for old men de los Coen, esta pelicula es de lo mejor del 2007. Muchos le reprochan su extensa duración, sin embargo, eso no contraresta todas sus virtudes. Paul Thomas Anderson, deja de lado las historias corales y de historias entrecruzadas para entregarnos su trabajo más soberbio y elegante a la fecha. Si con Magnolia ya habia demostrado su enorme capacidad para llevar historias al límite, con There will be blood alcanza niveles pocas veces vistos en un director tan joven. El alumno más avanzado de Robert Altman y su destreza con la cámara, junto con la soberbia actuación de Day-Lewis, han regalado la que con el tiempo será la película más elegante y despiadada del 2007. Necesaria, muy necesaria. http://www.imdb.com/title/tt0469494/
Amores Perros (2000) – Alejandro González Iñárritu
La mejor secuencia inicial en un film mexicano en mucho tiempo; manejo de tiempos hasta ese momento inédito en el cine nacional; un guión honesto y contundente; una banda sonora inolvidable que de paso reactivó el soundtrack como producto de consumo en este país; esas son sólo algunas de las virtudes del film mexicano más importante de los últimos años. Iñárritu ofrece un viaje por una ciudad de Mexico húmeda, ensangrentada y visceral; incluso por momentos surrealista. Esta cinta marcó el inicio de la exitosa mancuerna Iñárritu-Arriaga, que sólo tres films después terminaría entre vergonzosos conflictos personales. Heredera del estilo narrativo de Tarantino (tiempos fragmentados), a su vez Amores Perros ya ha sido influencia en otros jóvenes realizadores, como Gerardo Naranjo y su aplaudida “Drama/Mex”. Cuando uno termina de ver Amores Perros, queda esa extraña sensación de haber visto una obra maestra. Inolvidable. http://www.imdb.com/title/tt0245712/
Saló (1975) – Pier Paolo Pasolini
Poesía cinematográfica. Espléndida, estilizada y bizarra crítica al autoritarismo desmedido. El mejor y más atinado que nunca estilo de Pasolini alcanza niveles de honestidad y belleza pocas veces vistos en una pantalla de cine. Sus imagenes perturbadoras dificilmente se olvidan. Definitivamente no es para todos los gustos. Una obra de arte. http://www.imdb.com/title/tt0073650/
The Devil’s Rejects (2005) – Rob Zombie
Sangre, mucha sangre; bizarros psicopatas y un soundtrack y diálogos alucinantes; una fotografía agresiva y un final tan memorable (casi poético) que se vuelve objeto de culto inmediato. Probablemente una de las mejores cintas de terror en los últimos diez años. http://www.imdb.com/title/tt0395584/
Funny Games (2007) – Michael Haneke
Actualizada, pero igual de perturbadora que la versión original. Haneke consigue nuevamente una atmósfera desoladora y agonizante desde los créditos iniciales. Lenta, despiadada, sin ninguna promesa de final felíz, nada peor que la violencia “per se”, sin una razón que la provoque. El cineasta incluso se atreve a burlarse de sus personajes y del espectador en la secuencia de la escopeta, en donde rebobinando, le quita a ambos la esperanza de un final alternativo. http://www.imdb.com/title/tt0808279/
Exotica (1994)– Atom Egoyan

Onibaba (1964) – Kaneto Shindo

Una de las películas más originales, sangrientas e irreverentes de los últimos años. Kitano en ese papel está insuperable y Fukasaku toma nuevos aires de forma soberbia. Tarantino mencionó alguna vez que era una de sus cintas favoritas y cómo no, con la cantidad de armas, sangre y esos sutíles guiños a otras peliculas, la hacen necesaria para todos aquellos que se jacten de ser fans del cine oriental. Existe una secuela que no alcanza las virtudes de este excelente film. http://www.imdb.com/title/tt0266308
Rashomon (1950) – Akira Kurosawa
Trainspotting (1996)– Danny Boyle
La primera vez que vi esta pelicula allá por 1996, me impactó visualmente. Los primeros diez minutos de esta cinta en verdad consiguen conectar hasta con el espectador más distraido. La ecuación música, guión y estética vuelven a dar resultados memorables. En poco tiempo se convirtió en lo que se ha llamado “nuevo culto”. En su estreno la llamaron la “naranja mecánica” de los noventa, pero en realidad las veo diametralmente diferentes, aunque igual de buenas. Escenas memorables por montones (secuencia del baño, secuencia del alucine del bebe, secuencia inicial…), drogas (la cinta nunca juzga), música y un grupo de jóvenes actores que comenzaban a despegar, consiguen una película que de principio a fin es alucinante….Imprescindible. http://www.imdb.com/title/tt0117951/
Breaking the waves (1996) – Lars Von Trier

Lars Von Trier podrá ser tachado de muchas cosas: pretencioso, misógino, enfermo y hasta loco, pero nadie queda indiferente a ninguna de sus películas. Es de los pocos directores que todavia guardan el glamour europeo de Godard, de Truffaut, etc. En esta cinta la cámara en mano, la historia devastadora, la casi poética fotografía y Emily Watson mirando por momentos directamente al espectador, haciéndolo cómplice de su dolor y decadencia, terminan por fusionarse en este potente y extraño drama que es probablemente uno de los tres mejores trabajos del danés. Obligada para todo aquel interesado en el Dogma 95. http://www.imdb.com/title/tt0115751/
Viridiana (1961)– Luis Buñuel
Silvia Pinal nunca volvió a lucir tan hermosa como en esta obra maestra de Buñuel. Surrealista como siempre, los ultimos 15 minutos de metraje son inolvidales, dentro de ese rústico y perfecto blanco y negro. http://www.imdb.com/title/tt0086979/
Blood Simple (1984) – Joel Coen & Ethan Coen

Con una estética impecable, la ópera prima de los Coen presenta muchos de los factores que serán una constante en toda su filmografía: misterio, giros inesperados, personajes hilarantes y mucho, mucho humor negro. Una auténtica cinta de culto. Sobresale por su elegancia y honestidad en cada encuadre. El inicio de una brillante filmografía. http://www.imdb.com/title/tt0086979/
After Hours (1985) – Martin Scorsese
Naked Lunch (1991) – David Cronenberg
Esta era una de esas obras conocidas como “imposibles” de adaptar a la pantalla grande. Mentira. Cronenberg logra con esta película una experiencia arriesgada, elegante y bizarra; contundentemente adaptada. Estremecedora y Alucinante. http://www.imdb.com/title/tt0102511/
Requiem por un sueño (2000) – Darren Aronofsky

Eraserhead (1997) – David Lynch

Clerks (1994) – Kevin Smith
Paris, Texas (1984) – Win Wenders
U-Turn (1997) – Oliver Stone
El Callejón de los Milagros (1995) – Jorge Fons

Drowning by Numbers (1988) – Peter Greenaway
Elsker dig for evigt (Open Hearts) (2002) – Susanne Bier

Wall-E (2008) – Andrew Stanton
Wall-e es ante todo una historia de amor. Los guiños hacia 2001 odisea del espacio, 1984 y Star wars son simplemente geniales. Si con Ratatouille Pixar habia alcanzado el punto máximo en calidad de guión y animación, con Wall-e solo demuestran su tremenda capacidad para superarse film tras film. Imprescindible. http://www.imdb.com/title/tt0910970/
Pulp Fiction (1994) – Quentin Tarantino

Sangre, alucinantes diálogos, inolvidable soundtrack, esteticamente perfecta, manejo de tiempos fragmentados, drogas, humor negro, inmensidad de referencias a la cultura pop… Ganadora de la Palma de oro en 1994, es la obra maestra de ese siempre genial Quentin Tarantino. Para verse una y otra ves… siempre se descubrirá algo nuevo. Imprescindible. ENGLISH, MOTHERFUCKER! DO YOU SPEAK IT? http://www.imdb.com/title/tt0110912/
Repulsion (1965) – Roman Polanski

Happiness (1998) – Todd Solondz
Lost in Translation (2003) – Sofia Coppola
Baise Moi (2000) – Coralie Trinh Thi
Ichi the Killer (2001) – Takashi Miike

Corre Lola Corre (1998) – Tom Tykwer
El Mariachi (1992) – Robert Rodriguez
Fear and Loathing in Las Vegas (1998) – Terry Gilliam
Hana-bi (1997) – Takeshi Kitano
Quieres ser John Malcovich? (1999) – Spike Jonze

Perros de paja (1971) – Sam Peckinpah
Rosetta (1999) – Jean-Pierre Dardenne & Luc Dardenne

Ciudad de Dios (2003) – Fernando Meirelles
Vidas Cruzadas (1993) – Robert Altman
Freaks (1932) – Tod Browning

Monthy Python The Meaning of Life (1983) – Terry Jones

The Rules of Attraction (2002) – Roger Avary

La secuencia inicial es simplemente impactante, fuerte, original y devastadora ( hay algo más triste que ver la espalda vomitada de la virginal protagonista?). Irreconocible Van Der Beek y Jessica Biel en papeles mucho más exigentes de lo que ambos están acostumbrados. La secuencia del viaje a Europa es en verdad estupenda. Desafortunadamente, el final torpe y pretencioso no convence del todo. Hay veces que los personajes no merecen redención, pues no sabrían qué hacer con ella. http://www.imdb.com/title/tt0292644/
Scarface (1983) – Brian de Palma

Deep Red (1975) – Dario Argento

Eterno Resplandor de una mente sin recuerdos (2004) – Michael Gondry
El Topo (1970) – Alejandro Jodorowsky

Deconstructing Harry (1997) – Woody Allen

Naranja Mecánica (1971) – Stanley Kubrick

Breathless (1960) – Jean Luc Godard

Vida Acuática (2004) – Wes Anderson

Amelié ( 2001) – Jean Pierre Jeunet

Sideways (2004) – Alexander Payne

Psicosis (1960) – Alfred Hitchcock

Blow-up (1966) – Michelangelo Antonioni
Thriller A Cruel Picture (1974) – Alex Fridolinski

Easy Rider (1969) – Dennis Hopper

Dead Man (1995) – Jim Jarmusch

Holocausto Canibal (1980) – Ruggero Deodato

Three Colors: Blue (1993) – Krzysztof Kieslowski

The Professional (1994) – Luc Besson

Roma (1972) – Federico Fellini

El Padrino II (1974) – Francis Ford Coppola

El Castillo de la pureza (1972) – Arturo Ripstein

Sexo, mentiras y video (1989) – Steven Soderbergh

Bad Taste (1987) – Peter Jackson

American Beauty (2000) – Sam Mendes

Pink Flamingos (1972) – John Waters

Sospechosos Comunes (1995) – Bryan Singer

Y tu mamá también (2001) – Alfonso Cuarón

Behind the green door (1972) – Art y Jim Mitchell

El séptimo sello (1957) – Ingmar Bergman

The city of lost children (1995) – Jean Pierre Jeunet & Marc Caro

Dawn of the dead (1978) – George A. Romero

Viaje Ácido (1998) – Paul McGuigan

Por amor o por deseo (2004) – Kim Ki-Duk

The Evil Dead (1981) – Sam Raimi

Truman Show (1998) – Peter Weir

Tesis (1996) – Alejandro Amenábar
El primer trabajo del español Amenábar es una verdadera joya del suspenso. Firmemente dirigida, la cinta es heredera del estilo Hitchcock y de De Palma; música, guión y dirección se unifican para contar una historia interesante y aterradora. Además, es una de las causantes de haber conseguido que el mundo cinematográfico volteara los ojos hacia el cine español en la década pasada y darse cuenta de que no todo era Almodóvar y Luna; que nuevos directores comenzaban a alzar la mano: esta cinta es la mejor propuesta de aquella época, de lo mejor del cine español. http://www.imdb.com/title/tt0117883/
El viaje de Chihiro (2001)– Hayao Miyazaki

Batalla en el cielo (2005) – Carlos Reygadas

El club de la pelea (1999)– David Fincher

The 400 Blows (1959) – Francois Truffaut

Elephant (2003) – Gus Van Sant

Hable con ella (2002) – Pedro Almodóvar

Donnie Darko (2001) – Richard Kelly

Me and You and Everyone We Know (2005) – Miranda July

Last Life in the Universe (2003) – Pen-Ek Ratanaruang

Stalker (1979) – Andrei Tarkovsky
Grave of the Fireflies (1988) – Isao Takahata

Enter the void (2009) – Gaspar Noé

Truly Human (2001) – Åke Sandgren

El Cine de Arturo Ripstein: La Sordidez y el Plano Secuencia como Arte Cinematográfico.
FADE IN
Secuencia de Créditos
Después de la secuencia de créditos, sobre negros, aparece la siguiente frase:
“Aunque me encuentro con frecuencia en los abismos de la miseria, existe tranquilidad, armonía pura y música dentro de mí. Encuentro pintura o trazos en la más pobre de las cabañas, en la más sucia de las esquinas. Y mi mente es arrebatada hacia estas cosas con velocidad irresistible”.
-Vincent van Gogh-
1.-Exterior. Vecindad Centro Histórico – Tarde.
“Parece secuencia de película de Ripstein…”, pensé una vez mientras, caminando por el Centro Histórico, un conato de bronca en una sucia y oscura vecindad se dejó escuchar al mismo tiempo que muchos curiosos corrían a ver qué sucedía. El lenguaje, los olores, los gritos y esa pobre pero a la vez bella escenografía de una vecindad cualquiera en el centro de la ciudad, inmediatamente me dejó una sensación “Ripsteniana”.
Y es que el cine de Arturo Ripstein puede tener muchas cosas: puede ser deprimente pero estupendamente fotografiado; o puede presentar personajes y secuencias devastadoras, pero el ritmo de sus películas ya lo quisieran muchos pseudo directores modernos; y lo más importante, las cintas de Ripstein pueden molestar o gustar, pero no dejan indiferente a nadie. Después de todo, ya lo dijo Oscar Wilde “Hay solamente una cosa en el mundo peor que hablen de ti, y es que no hablen de ti”.

Este polémico cineasta mexicano nace el 13 de Diciembre de 1943 en la Ciudad de México. Siendo hijo del productor Alfredo Ripstein, el pequeño Arturo visitaba continuamente los estudios en donde trabajaba su padre, sintiéndose atraído por todo lo que ahí se hacía, familiarizándose con la cinematografía mexicana. Hoy en día, Ripstein confiesa su primer recuerdo cinematográfico: “Pinocho” (1940).
Su educación primaria transcurre en el Colegio Americano, para después cursar secundaria y preparatoria en la Escuela de la Ciudad de México; al mismo tiempo toma algunas de las primeras lecciones de Cine de la UNAM, lo que años más tarde se convertiría en el CUEC, Centro Universitario de Estudios Cinematográficos.
A los 15 años tuvo la oportunidad de ver en el cine Variedades, junto a su papá, “Nazarín” (1959), una de las obras más importantes de Luis Buñuel y la que despertó su curiosidad y su obsesión por el cine, iniciando una relación maestro-alumno, primero imaginaria, después real, que marcaría definitivamente la vida y la obra de Ripstein.
En la UNAM abandona la carrera de derecho después de 24 meses e ingresa a El Colegio de México, una de las instituciones académicas más importantes de esos tiempos, para estudiar Historia durante un año. Nuevamente deserta y llega a la Universidad Iberoamericana a aprender Historia del Arte; luego de un año decide dejar de buscar en universidades y dedicarse completamente al cine, su vocación innegable, dice ahora.
Con sólo 18 años, Arturo Ripstein fue asistente personal de Buñuel durante la filmación de “El ángel exterminador” (1962), otra pequeña joya del director, considerada como una de las mejores 100 películas del cine mexicano y que narra las peripecias de un grupo de burgueses que inexplicablemente no pueden salir de la habitación en donde están reunidos. Con una mezcla de surrealismo y humor negro, la cinta muestra los cambios sustanciales que sufre el grupo en la medida en que la situación se agrava. Arturo Ripstein cuenta sobre lo que era trabajar junto al controvertido director español:
ARTURO RIPSTEIN (V.O.)
“Me tocaba cargar el portafolio dentro del que estaba el guión, el finder; el aparato para tomar la medida de los lentes de la cámara, un plátano y un sándwich. Eso era todo. Yo lo cargaba todo el día y me iba pidiendo lo que necesitaba a medida que lo quería. Le entregaba un plátano, el guión, un sándwich o el finder. Me permitía acercármele a preguntarle cosas. ¿Por qué puso tal lente o no tal otro? ¿Por qué la cámara va hacía delante en los rieles o no hacía atrás? ¿Por qué de la bolsa de Nadia Oliva, cuando busca un colorete, sale una pata de pollo? A las preguntas técnicas me contestaba cabalmente, a las otras ya no. Me decía: es el… inconsciente”.

Algún tiempo después, en 1965 y con 21 años de edad, Alfredo Ripstein reclutó a un auténtico “dream team” para el atrevido y arriesgado debut de su hijo: guión de Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes, edición de Carlos Savage, fotografía del reconocido y experimentado Alex Phillips, y en los roles protagónicos a Marga López y Jorge Martínez de Hoyos.
El resultado de esta privilegiada mezcla de grandes nombres fue “Tiempo de morir” (1965), un intenso western fotografiado en un impecable blanco y negro, manejando con maestría los tiempos y marcando lo que será una constante en la filmografía de Ripstein: la fatalidad y la desgracia en el destino de sus personajes.

Este director mexicano siempre ha dicho lo mismo respecto a su formación: “Soy autodidacta de la dirección, nunca estudié la carrera en la escuela, la estudié haciendo las películas y, por supuesto, viendo las películas”. Esto explica su forma poco ortodoxa de narrar historias, con un evidente amor por tomar la cámara y hacer lo que le venga en gana con ella.
Lo que seguiría después de su llamativo debut, serían ejercicios interesantes de cine complejo y sin concesiones con las constantes obsesiones de Arturo Ripstein: “Los recuerdos del porvenir” (1968) basada en la novela de Elena Garro y que significó su ingreso formal a la industria; “La hora de los niños” (1969), un inquietante drama que narra la historia de un niño al cuidado de un despreciable payaso. En esa misma línea, continuaría con una serie de cortometrajes un tanto intrascendentes como “Crimen” (1970) y “Autobiografía” (1971).
FADE TO BLACK
2.-Interior. Casa oscura y descuidada – Noche.
Sería hasta 1972 cuando llegaría la iniciadora de la que es probablemente su etapa más celebrada y estéticamente más exquisita: “El Castillo de la Pureza” (1972).
Con guión del propio Ripstein y José Emilio Pacheco, es una cinta basada en hechos reales y con un argumento alucinante: un padre decide que el mundo exterior es demasiado peligroso para su familia y decide mantenerlos encerrados por 18 años dentro de su casa, fabricando raticida en polvo; el conflicto vendrá cuando descubra que sus hijos se acercan peligrosamente a una relación incestuosa debido a su entrada a la adolescencia.

Con elegantes planos secuencia y una dirección de actores envidiable en la actualidad, Arturo Ripstein no puede ocultar la fuerte influencia de Buñuel en su forma de llevar la historia, además de la selección del elenco, con guiños al director español. La cámara entrega un agobiante sentido de aislamiento y desesperanza.
Por otra parte, la figura paterna comienza a ser destacada en la filmografía de Ripstein, presentándose aquí como el generador del caos; en otras de sus cintas el padre estará ausente, pero nunca pasará inadvertido.
El legado de esta cinta se nota en recientes ejercicios cinematográficos como “Kynodontas” (2009) de Yorgos Lanthimos, nominada al Oscar, que narra una historia muy similar de aislamiento y un padre impositivo.
Después vendrían “Foxtrot” (1975), profundo drama trágico nuevamente con guión de Pacheco; es además la única película del realizador en tener una versión en ingles y en haber contado con estrellas internacionales como Peter O´Toole y Charlotte Rampling.
Algunos otros trabajos menores pasaron por la nutrida filmografía de Ripstein hasta llegar a “El Lugar sin Límites” (1977) que narra la historia de La Manuela, un atribulado travesti gay interpretado por Roberto Cobo que tiene que enfrentar diversas disyuntivas, todo con una atmósfera sórdida y angustiante, con escenarios oscuros y húmedos, diálogos fuertes y actuaciones de primer orden. Ganadora de varios Arieles y del Premio Especial del Jurado del Festival de San Sebastián de ese año.

Ya para entonces el plano secuencia se había convertido en un arma constante y contundente en las historias de Arturo Ripstein, quien explica:
ARTURO RIPSTEIN
“El primer momento en el que lo utilizo fue en la cinta Tiempo de morir en donde recurro a esta propuesta con tres o cuatro tomas. Mi ilusión siempre fue que existiera una cámara con alas, que pudiera seguir las tomas de manera inclusiva. El plano secuencia es un seguimiento con cámara en movimiento que se realiza en una sola toma y que está más cercano, por ejemplo, a la visión del teatro en donde todo está en un primer plano”.
El plano secuencia se ha convertido en el sello distintivo de Ripstein, quien lo utiliza para darle el dramatismo necesario a sus cintas, creando secuencias memorables por su fuerza y su coordinación, apoyándose siempre en actores eficientes, creando con esto una puesta en escena envidiable y de marcada influencia en cineastas jóvenes y otros no tanto, como Alfonso Cuarón, quien ha desarrollado un gusto constante y efectivo en el manejo de esta herramienta cinematográfica.
Ripstein afirma que para hacer cine se puede prescindir de los actores, de la escenografía y hasta del guión, pero nunca de la cámara, esa que le permite crear complicadas tomas sin corte, en ocasiones consiguiendo bellas escenas y en otras, según algunos, pretenciosas y aburridas secuencias sin sentido.
“Lecumberri. El Palacio Negro” (1977) fue un potente documental que lleva al espectador a pasear por los pasillos de esa sui generis prisión mexicana. Dividido en tres actos, ingreso de internos, vida dentro de la cárcel y liberación de un reo, Ripstein hace uso del plano secuencia para recorrer todos los rincones del Palacio Negro, además de mostrar las costumbres, los trámites y las desconcertantes vivencias que sólo en una cárcel mexicana pueden suceder (¿una feria dentro del penal?).

Este documento fílmico funciona además como un cronista de la famosa fuga que ahí sucedió y que provocó el cierre del lugar, para posteriormente convertirse en el Archivo General de la Nación.
En 1978 vendrían “Cadena Perpetua” (1978) con guión de Vicente Leñero, narrando una historia de corrupción policíaca, desnudando al sistema judicial mexicano; “La Tía Alejandra” (1979), una deprimente y trágica cinta que incluye brujería y muerte con una ambientación simple pero aterradora; “La seducción” (1980), “Rastro de muerte” (1981) y “El otro” (1984) son trabajos discretos que en su conjunto forman un honesto comienzo de la década de los ochenta.
Un año crucial para Arturo Ripstein sería 1985 pues conoce a quien se convertiría en su esposa y guionista de cabecera, Paz Alicia Garcíadiego, iniciándose una fructífera simbiosis que regalaría cintas llenas de personajes en situaciones límite, con escenarios barrocos cargados de drama y angustia.
Según Garcíadiego, cuando se conocieron encontraron afinidades y al principio no hablaron de cine, sino de la vida misma; Ripstein le pidió unos guiones para televisión que nunca cuajaron, sería hasta “El imperio de la fortuna” (1986) que comenzarían su camino juntos en la historia del cine.
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3.-Exterior. Polvoso camino rural – Mañana.
Basada en un cuento de Juan Rulfo, “El imperio de la fortuna” narra la historia de un humilde pregonero que vive dentro de la inestabilidad del azar, obteniendo un gallo moribundo al que cura y lleva a pelar, siendo el ave una metáfora de sus momentos de gloria y de su inevitable desgracia dentro de un peculiar triángulo amoroso.

Se trata del cine de Ripstein en escenarios rurales llenos de tierra y olores del campo, en este caso adaptando bellamente a Rulfo y sus universos de Comala con personajes afligidos y humildes que por más que busquen, su destino será siempre devastador.
Antes de esta cinta, Ripstein variaba mucho de guionista, ¿será entonces que encontró en Paz Alicia lo que tanto estaba buscando?
El director explica: “Exactamente y por eso no he variado. De pronto encuentro lo que quería, el timbre que faltaba en mi voz y no voy a desaprovecharlo”.
Por su parte, Garcíadiego habla sobre el guión de “El imperio de la fortuna”:
PAZ ALICIA GARCÍADIEGO (V.O.)
“En ese primer guión, como no me tenía mucha confianza, le escribí una sinopsis, más o menos detallada, que le gustó, y a partir de ese momento le entregaba diez páginas, me hacía observaciones, las corregía; la segunda vez le entregué veinte. Era un guión largísimo. Me había dicho “pon todo”, y puse todo. El primer borrador tenía trescientas cincuenta cuartillas”.
Amado en Europa, principalmente en España y Francia, y repudiado en nuestro país, en muchas ocasiones por las mismas razones que Buñuel: “es que muestra lo peor de México, lo que nadie quiere ver”, Ripstein es constante en premiaciones internacionales en donde valoran de sobremanera su estilizada estética y sus historias complejas y sórdidas.
En México poco a poco comenzaron a dejarlo fuera de ceremonias y festivales, lo que lo llevó a renunciar en el año 2000 a la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, argumentando que en México no perdonan tener talento y ser alabado en el extranjero.
“Mentiras Piadosas” (1988) es una interesante mirada a un desaliñado y extraño Centro Histórico de la Ciudad de México, en donde un vendedor de hierbas y una inspectora de salubridad se enamoran y llevan su romance hacía un camino de no retorno. Según Ripstein, es a partir de aquí en donde el plano secuencia se convierte en parte sustancial de su trabajo.
En 1991, el director interpuso una demanda contra el crítico Jorge Ayala Blanco por difamación, debido a una crítica negativa sobre “Mentiras Piadosas”. Ripstein pedía el pago de 60 millones de pesos, acción exagerada y confusa.
Ya completamente en la década de los 90, presentaría la que para muchos es su obra más compleja, completa y depurada.
Se trata de “Principio y fin” (1993), una retadora cinta de más de tres horas de duración que narra el drama que vive una familia de clase media al morir el padre y poner todas las esperanzas en el hijo menor para que vaya a la universidad y los saque adelante, interpretado por un mediocre actor de televisión, Ernesto Laguardia, quien bajo la dirección de Ripstein alcanza niveles actorales aceptables.

El guión, claro está a cargo de Garcíadiego, se basa en la novela homónima de Naguib Mahfouz, el mismo autor de “El Callejón de los Milagros”.
La angustia y la desesperación del personaje principal llegan a su clímax con un plano secuencia final de peculiar maestría, atravesando unos pasillos húmedos y sucios, con unos tambores como música de fondo que en su conjunto consiguen exactamente lo que se proponen: desesperar, molestar y dar una sensación claustrofóbica, culminando en un plano dramáticamente sublime. Ganadora de la Concha de Oro del Festival de San Sebastián a la Mejor Película en 1993.
A propósito de la familia, una entrevista que Ripstein dio a la periodista mexicana Sanjuana Martínez en Noviembre del año 2000:
Sanjuana Martínez: ¿Usted comparte con Paz Alicia el odio a la familia y a la madre como instituciones?
Arturo Ripstein: No con tanta severidad. Sí creo que las familias tienen un peso específico y duro. Las familias son difíciles. La familia tan ponderada por el cine mexicano, la trato yo exactamente igual pero del otro lado, yo veo el otro lado de la moneda, el lado difícil de las relaciones entre las familias.
Sanjuana Martínez: Tampoco se salva el padre. “Principio y fin” empieza con la muerte del padre, en “La mujer del puerto” es asesinado y en “La reina de la noche” ni siquiera existe.
Arturo Ripstein: El padre en México tradicionalmente es una figura ausente, entonces la imagen del padre es en Principio y fin lo que es el proveedor que deja de existir y acontece el drama trágico. En La mujer del puerto exactamente lo asesinan por equivocación. No sé, yo a mi papá lo quiero mucho a pesar de que él dice que se irá a la tumba sabiendo que nunca lo quise, pero tengo que decirlo públicamente. Es dramáticamente apto para la narración, no es un problema personal.
Sanjuana Martínez: Usted es padre, ¿es un cuestionamiento que usted tiene?
Arturo Ripstein: La paternidad no es algo sublime, es algo terreno, terrible y lleno de temores, es donde más errores se cometen.
Sigue “La reina de la noche” (1994), definida por algunos como la “biografía imaginaria” de la cantante Lucha Reyes, interpretada por una actriz constante en la filmografía “Ripsteniana”: Patricia Reyes Spíndola.
Sobre esta película Arturo Ripstein explica:
ARTURO RIPSTEIN
“No desmitifico, sino mitifico más la figura de una cantante no demasiado conocida en México, recordada. En realidad, la historia que se cuenta en esa película es la de la mamá de Lucha Reyes. Hasta que nos encargaron esta película, que es otra de las de encargo, nos pusimos a ver quién era. Lo que nos pareció más interesante es la mamá de Lucha Reyes, este amor tan desconsolado que hace que la madre le pida a la hija que, para el sosiego de ambas, una muera. El acto supremo del amor, llegar al recuerdo”.
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4.-Interior. Bar de mala muerte en medio de la nada – Noche.
Lo recuerdo perfectamente. Los momentos desconcertantes y aterradores de una bizarra pareja en “Profundo Carmesí” (1996) marcaron en gran parte mi interés y obsesión por el cine. Siempre he culpado abiertamente a Stanley Kubrick y a Arturo Ripstein de esta curiosa enfermedad.
Fue la primera película de Ripstein que tuve la oportunidad de ver en la Cineteca y queda en la memoria que para cuando la pantalla se fundía a negros, ya me estaba preguntando quién era el director de semejante barbaridad; una extraña mezcla de asesinos seriales, humor negro y ácido, con una ambientación perturbadora.

Una road movie de esas que nunca terminan por salir de la mente, que castigan y al mismo tiempo cautivan al espectador.
Daniel Giménez Cacho y Regina Orozco interpretan a la inusual pareja que va viajando y matando, en donde el amor y la locura son la fuente de la agobiante y deprimente violencia; como nunca, el color en la pantalla alcanza niveles de altísima importancia; no acaban de pasar 30 minutos y la protagonista de nombre Coral, vestida o teñida casi siempre de rojo, abandona a sus hijos empezando un viaje metafórico que llevará su obsesión a las últimas consecuencias.
Ripstein conoció el caso mediante un libro de historias de asesinatos y siempre estuvo interesado en llevarla al cine, hasta que un buen día, junto con Paz Alicia, obtuvo varios documentos hemerográficos y vieron “The Honeymoon Killers” (1970, Leonard Kastle).
Sin embargo, siempre han aclarado que más que un remake, “Profundo Carmesí” es una revisión de ese brutal caso que llenó los periódicos y que funcionó como un perfecto lienzo para que Ripstein plasmara en ahí su conocido gusto por historias en donde no hay lugar para el final feliz y los personajes son victimas de su propia psicología retorcida.
“Los dos protagonistas de mi película no son dos asesinos que se aman, sino dos amantes que se asesinan”. Explica el director acerca de la cinta que le significó una cantidad exorbitante de premios, esta vez tanto en Europa como en México y Estados Unidos, entre ellos tres premios en el Festival Internacional de Cine de Venecia por guión, diseño y música; varios Arieles en nuestro país y una mención especial en Sundance en 1997.
Sobre los tres premios obtenidos en Venecia, inédita combinación ganadora hasta ese año, Arturo Ripstein advierte:
ARTURO RIPSTEIN (V.O.)
“Hay una serie de elementos muy misteriosos. Uno es la buena suerte, un jurado que le gusta la película, en fin, son cosas muy complejas. Creo que no existe una fórmula. El argumento de Profundo carmesí gira en torno de una historia de amor entre dos almas apasionadas y perdidas. Con humor negro, la historia cuenta cómo después de asociarse sentimentalmente, empiezan a matar mujeres: es una comedia que se vuelve tragedia”.
Víctima del mismo síndrome que sufren Carlos Reygadas, Amat Escalante y más recientemente Michael Rowe, las películas de Ripstein casi nunca se estrenan en salas comerciales, en donde en cambio sí es posible encontrar hasta en tres salas la misma película siempre y cuando sea taquillera, abarrote las salas y a la gente la llene de golosinas.
Arturo Ripstein asegura que los principales culpables de semejante cosa son George Lucas y Steven Spielberg, quienes al crear el cine de fin de semana, con 80, 000 copias y generar millones de dólares, enaltecen la noción de lo desechable, además de la preocupante ignorancia de los jóvenes cineastas que salen de las escuelas pensando que el cine comienza en Tarantino. Pueden tener vastos conocimientos técnicos, pero cero historias profundas que contar.
Ver cine de arte de autores mexicanos desafortunadamente sólo es posible en una cantidad reducida de salas especializadas, como la Cineteca Nacional.
En el caso de los formatos caseros, es impensable e indignante que en México siga sin existir una colección completa en DVD o Blu-ray de la filmografía de Ripstein, uno de los directores mexicanos más importantes de toda la historia de la cinematografía nacional, y que en cambio en países europeos sí existan esas colecciones y sean material muy buscado por coleccionistas.
Imaginar esos planos secuencia en alta definición, estremece a cualquier amante del séptimo arte.
En muchas ocasiones es necesario recurrir a la piratería o a las descargas en Internet para tener la oportunidad de ver las películas de Arturo Ripstein, teniendo que sufrir con malas copias provenientes de VHS (en calidad deplorable, en el mejor de los casos); algunas veces son absolutamente inconseguibles, sobre todo las de su primera y segunda etapas, ésta última que precisamente culmina con “El evangelio de las maravillas” (1998).
Protagonizada por Katy Jurado y Francisco Rabal (nuevamente el guiño a Buñuel), la cinta describe las acciones de una extraña congregación religiosa llamada “Nueva Jerusalén”, quienes esperan la segunda llegada de Cristo. Se trata de una sátira despiadada sobre las absurdas creencias religiosas que hasta el día de hoy siguen imperando, con el estilo estético característico del director mexicano. La película se presenta en la sección “Una Cierta Mirada” del Festival de Cannes de 1998.
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5.-Exterior. Muelle húmedo y abandonado – Tarde.
Las coproducciones son una constante en Ripstein, y para 1999 México, Francia y España se unieron en una producción que buscaba llevar a la gran pantalla un drama rural basado en una novela de Gabriel García Márquez: “El Coronel no tiene quien le escriba” (1999), en donde el ritmo lento del director y su estética polvosa consiguen llevar sanamente al cine el espíritu del libro del escritor colombiano.
Con un elenco de primera línea que incluye a Fernando Luján, Marisa Paredes y Rafael Inclán, esta película sirvió también para formar un encuentro insólito: dos mexicanos, Salma Hayek y Arturo Ripstein, la unión de una estrella internacional y un director iconoclasta.

La historia sobre el Coronel que pacientemente espera una pensión que nunca llegará y que tiene por compañeros a una cansada esposa y a un gallo con el que comparten la miseria, fue presentada en el Festival de Cannes en la Selección Oficial y también buscó estar en las nominadas al Oscar para mejor película extranjera, pero no lo consiguió.
Desde “Tiempo de Morir” en 1965, tuvieron que pasar 34 años para que Ripstein volviera a plasmar en la pantalla una obra de García Márquez.
En aquel hoy ya lejano 1999, con motivo del estreno en México de “El Coronel no tiene quien le escriba”, en una entrevista se le pidió a Ripstein que definiera su cine de autor y las características técnicas de sus películas. El cineasta, rápido e indiscutiblemente inteligente para responder, dijo:
ARTURO RIPSTEIN
“Técnicamente hablando, de los últimos años para acá lo que he hecho son planos muy largos. Evito los cortes en las escenas o sea, en mis películas en un solo plano no hay más entonces, sí es fácilmente reconocible. Además, los temas que toco son semejantes, hablo más o menos del lado oscuro de los personajes. Vivo en un país de sobre-vivientes, hablo de ellos, me importan mucho, me conmueven; hablo de personajes en el final de su cuerda, en la entrada de las últimas consecuencias y me gustan los melodramas que de alguna manera brincan el género y llegan a la tragedia. Es como sacarse un guante usando las reglas precisas del melodrama, o sea, aparece un guante y verlo del otro lado es lo que me nutrió, es lo que me gusta y es lo que he tratado de hacer. Entonces todas esas cosas juntas, pues sí, se parecen a lo que hago”.
No conforme con ser dueño de un estilo inconfundible, Arturo Ripstein también demostró no tenerle miedo a las nuevas tecnologías cuando en el año 2000 se convirtió en el primer director latinoamericano en dirigir en el formato de video digital, un medio más barato y cómodo para realizar películas y que prácticamente el día de hoy muchos directores ya usan regularmente.
“En el cine mexicano abaratar costos es casi un deber moral”, explicó el realizador cuando dio a conocer “Así es la Vida” (2000), en donde él y Paz Alicia trasladaron la tragedia de Medea de Séneca a una extraña y sucia vecindad de la colonia Santa María La Rivera del DF, con todo y coro incluso, pero aquí en forma de un grupo de cantantes de boleros. Protagonizada por Arcelia Ramírez, la historia abre con un intenso monólogo para de ahí visitar la traición, el abandono y buscar la venganza.

El mismo Ripstein, después de un largo y rápido plano secuencia, se descubre en el reflejo de un espejo con todo y cámara en mano, permitiéndole al espectador verlo por un breve momento hacer su trabajo. Con esta acción el director nos recuerda que lo que vemos es una película y que la durísima historia que narra no es real, aunque en realidad (y ahí viene la ironía) Ripstein sabe que en el interior de esas vecindades seguro suceden cosas aún más desconcertantes y trágicas que la historia de Julia, su protagonista.
“Así es la Vida” fue transferida posteriormente al formato de 35 mm para poder ser exhibida en Cannes en la sección “Una Cierta Mirada” del año 2000. Depresiva y fuerte, se trata de una cinta no apta para todo el público, en donde los pequeños detalles son los que la hacen grande e inolvidable.
Sin duda alguna el año 2000 fue una temporada atareada para el cineasta mexicano, pues ese mismo año presentó “La Perdición de los Hombres” (2000).
Filmada en tan sólo diez días, la idea nació del cortometraje “Dos deudos” filmado para un canal español; Ripstein decidió agregarle minutos, volver a tomar cámaras digitales y crear esta negrísima comedia filmada en un casi violento blanco y negro, un esperpento en tres actos que incluye necrofilia, monólogos hilarantes y una anécdota tan descabellada como interesante: un hombre es golpeado hasta la muerte por sus propios amigos; el cadáver que queda de semejante acción (originada por un juego de béisbol), es reclamado por sus dos viudas con consecuencias inesperadas.

Ganadora de la Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián a la mejor película, Concha de Plata al mejor guión para Paz Alicia Garcíadiego y el Premio FIPRESCI de la Crítica Internacional, “La Perdición de los Hombres” es una de las cintas de Ripstein más celebradas de los últimos años; demuestra que es posible crear un proyecto digno con un presupuesto bajo, siempre y cuando el guión tenga fuerza y forma, creado una pequeña película de culto en el cine mexicano, una de esas que tanta falta hacen en nuestra industria.
“Me interesa el lado oscuro de los hombres”, nos dice un Arturo Ripstein misterioso y honesto. En Enero de 2004, con motivo del Festival de Cine de San Sebastián, en donde el director fue jurado ese año, tuvo lugar una interesante plática con la crítica Fernanda Solórzano, en la que abordaron temas delicados para la industria del cine mexicano, su labor como jurado, lo efectivo de las coproducciones, y González Iñárritu…
Fernanda Solórzano: En relación con su papel como jurado, ¿qué sería lo inadmisible de premiar en un festival, y específicamente en una sección sobre cine latinoamericano?
Arturo Ripstein: Sería inadmisible premiar al cine entendido como un concepto rigurosamente comercial. Si la película más comercial de todas resulta ser la más buena, ésa es la que va a ganar; pero no vamos a premiar una película que sea importante porque va a tener éxito. La película tendría que buscar su propio nicho. No sé si esto se logra con educar al público.
Fernanda Solórzano: Pareciera que lo que hace falta es que las personas a cargo de distribuir presupuestos, o en posiciones estratégicas, tengan un mejor entendimiento de la cultura y, en concreto, del cine.
Arturo Ripstein: Sin duda. Tendría que haber alguien que realmente lo defendiera, como sucede en algunos otros países —Brasil, Argentina, por no hablar de Europa—. En estos países el cine es una industria estratégica. En México ya ni a industria llegamos.
Fernanda Solórzano: Las coproducciones podrían ser una salida…
Arturo Ripstein: Las coproducciones han sido la única salida en los últimos años. La baja en la producción se ha dado por la pérdida de las coproducciones.
Fernanda Solórzano: Hay tres películas presentes en este Festival relacionadas con México de una u otra manera: dos lo mencionan como su país de procedencia —Sin ton ni Sonia, de Carlos Sama, y Nicotina, de Hugo Rodríguez— y la otra es de un director mexicano: 21 gramos, de Alejandro González Iñárritu.
Arturo Ripstein: 21 gramos no es una película mexicana. Es como decir que Frida es una película mexicana por el hecho de que se filmó en México, o que Titanic es una película mexicana porque se filmó en México.
Fernanda Solórzano: Y, sin embargo, en el exterior se vincula con México sólo por el hecho de ser filmada por un mexicano. González Iñárritu no se vende como un director “mexicano”. Aquí, sin embargo, en San Sebastián se percibe vagamente como una película “de México”…
Arturo Ripstein: Vi con una cierta sorpresa que en el folleto oficial de la película decía “EUA-México”. Esto no es para nada cierto: 21 gramos es una película norteamericana. Pasa lo mismo que con The Others, la película de Alejandro Amenábar: el haber sido filmada en España no la hace una película española. Es española para España, pero hacia fuera es una película norteamericana. Las películas son de la lengua en la que se hacen.
Fernanda Solórzano: ¿Es el idioma lo que determina la nacionalidad de una película?
Arturo Ripstein: Exacto: la lengua y la conciencia.
Fernanda Solórzano: No el dinero, ni la nacionalidad del director, ni los temas.
Arturo Ripstein: En lo absoluto. Si el día de mañana el joven cineasta X de México hace una película en inglés, la película será norteamericana. Eso es indiscutible. Uno como director ya está en otro contexto.
Fernanda Solórzano: Si usted hiciera hoy una película en otro idioma, ¿ésta dejaría de ser una película mexicana?
Arturo Ripstein: No podría evitarlo. Una vez hice una película en inglés (Foxtrot, 1975), y la película ya es una película norteamericana. Yo lo sabía perfectamente desde entonces.
Cuando Ripstein habla de una industria inexistente, obviamente se refiere a la cantidad de directores que salen de México para poder levantar sus proyectos en el extranjero, a la incapacidad y la falta de visión del Gobierno Federal que no le interesa invertir en algo tan esencial y necesario como la cultura.
Cuando Guillermo del Toro, Carlos Reygadas o Michael Rowe consiguen tener triunfos en festivales fuera del país, pareciera ser que todos se suben al barco, críticos, gobiernos, público.
Pero como bien explica Arturo Ripstein, ésas no califican en su totalidad como películas mexicanas, pues su espíritu no corresponde con lo que significa hacer una película en México.
El cine de este director es profundamente mexicano, así con toda la mugre, el ruido y los personajes atormentados que tantas veces han sido criticados, por no mostrar ante el mundo un “México bonito”, lindo y querido.
Nadie parece darse cuenta que el espíritu del cine de Ripstein es sucio, grosero y feo, porque ésa es la realidad del país. Nadie parece darse cuenta tampoco del ritmo constante desde 1966 que tiene el cineasta filmando, levantando proyectos en los que nadie cree, y que aun después de ser vapuleado por la crítica, de permanecer una semana en cartelera ante el desaire del público, siempre está en constante proceso creativo junto con su mujer, pensando en su próximo proyecto.
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6.-Interior. Café Ofelia – Noche.
“La Virgen de la Lujuria” (2002) fue precisamente otra idea difícil de levantar. Arranca con un impresionante y estéticamente impecable plano secuencia de 15 minutos, con títulos, música hipnotizante y una fotografía con tonos verdes de sutil belleza.
Basado en un breve relato que escribió en los años 50 el escritor Max Aub, pero con cambios sustanciales cortesía de Paz Alicia Garcíadiego, se narra la historia de un peculiar camarero adicto a la pornografía que atiende a un grupo de republicanos exiliados en México que idean un plan para matar a Franco.

Una prostituta española encarnada en Ariadna Gil, Alberto Estrella como un luchador enmascarado y Luis Felipe Tovar como el solitario mesero “El Mikado”, completan el bizarro triángulo amoroso de una película que desde el póster promocional tiene las claras intenciones de provocar, con la enorme anatomía de Ariadna Gil desbordándose del cartel.
Cinta que ha sido tachada de pretenciosa, larga, aburrida y abusiva en el fundido a negros, su historia es un mero pretexto para que Ripstein se dedique a los largos planos, los diálogos ambiguos y las atmósferas húmedas y oscuras.
El destino irónico consiguió que Ripstein filmara “La Virgen de la Lujuria” en el mismo plató que muchos años antes usara Luis Buñuel para “El Ángel Exterminador”.
Finalmente, en 2006 llegaría “El Carnaval de Sodoma” (2006) sobre la que el cineasta explica:
ARTURO RIPSTEIN (V.O.)
“Esta novela era muy difícil de conseguir en México. Alfaguara y muchas otras editoriales ya publican de manera local y, eventualmente, cuando un libro se vuelve importante, un best seller, o es de un autor ya reconocido o lo publican en otros países. La novela me la encontré por casualidad en un visita que hice a Santo Domingo, fui a una librería y pregunté por la sección de literatura dominicana, que no es muy grande; vi unas cuatro o cinco novelas, entre las cuales estaba ésta”.
“Me encantó el título, la leí, me gustó muchísimo la novela, le hablé por teléfono a Pedro Antonio Valdéz, el autor, y le dije: ‘Te compro los derechos de la novela, va ser mi próxima película’. Las ideas salen así, de pronto a uno se le ocurre alguna cosa que le contaron o leyó o vio en algún momento inspirado en otra película, en fin. Por eso hay que tener las antenas bien listas”.
Increíblemente estrenada en México tres años después de su producción y su respectivo estreno en el extranjero y paseo por festivales, como el de Morelia en 2006, recuerdo que ha sido la única película de Ripstein que tuve la oportunidad de ver en un cine íntegramente comercial, Cinemex Santa Fe.
La anécdota es escalofriante: sólo entramos tres parejas y cuatro personas solitarias a ver la película en una sala para por lo menos 100 personas; después de media hora de metraje, una pareja salió de la sala moviendo las cabezas, molestos, y para cuando se habían cumplido 60 minutos sólo mi acompañante y yo seguíamos ahí. Lo peor del caso es que parecía que yo era el único interesado en los planos secuencia, los encendidos colores de la fotografía y los destinos trágicos de los atribulados personajes.
Esta cinta marca el regreso de Ripstein al corazón del Centro Histórico, en esta ocasión a un sucio burdel de mala muerte llamado “El Royal Palace”.

En ese lugar las fantasías de los borrachos y libertinos se hacen realidad, pero para los bienpensantes es un espacio de degradación y vicio; ahí en donde desfilan toda clase de personajes, en el mejor estilo del director: prostitutas, desconcertantes sacerdotes, fracasados poetas y funcionarios públicos, todo aderezado con música estridente, extravagante vestuario y el clásico estilo pausado de Ripstein, jugando en esta ocasión con el tiempo, paseando por el burdel desde la perspectiva de varios personajes, entre un hedor a resaca, sudor y claustrofobia, con ratas caminando por el piso.
La Revista de la Universidad de México de la UNAM publicó en 2007 una entrevista de Ripstein con Martín Bustamante, en donde hablan sobre la adaptación de una obra literaria al cine:
Martín Bustamante: ¿Cuál tarea es más compleja, adaptar o escribir un guión original?
Arturo Ripstein: Igual, exactamente igual. Según Paz es muchísimo mas difícil atenerse a un guión inspirado en una obra previa, una novela, un cuento, una nota periodística, etcétera. Porque es muchísimo más constreñido. Claro, ya llegó el momento en donde concluimos que no vamos a respetar para nada la fuente. Si tenemos que hacer una adaptación de Mahfouz o de García Márquez, por citar a los dos Nobeles que he adaptado, o de Rulfo o Valdez, y escoger las ideas, las nociones, las imágenes que realmente nos conmovieron, nos gustaron, nos dieron para otras cosas y no respetar ni el espíritu de la obra, ni al autor, ni nada.
Una vez que tengo una novela en mis manos, lo que hago es ser riguroso y absolutamente desleal con el autor. Me interesa la película, ni siquiera traducir a otra lengua, es hacer otra cosa a partir de. No pretendo nunca “atenerme a la esencia de la obra”, como se dice con mucha frecuencia, que es un término misterioso, incomprensible.
Tal vez al autor tampoco le interesa particularmente la película, porque la obra ya existe como tal. En el caso de las adaptaciones depende de qué lado de la gloria esté uno. Por ejemplo, Kubrick era más famoso que los autores que adaptaba, lo mismo sucedió con Almodóvar en Carne Trémula, él es más famoso que Ruth Rendell. Carne Trémula termina siendo mucho más Almodóvar que Rendell.
7.-Interior. Edificio Centro Histórico – Tarde.
Actualmente el director mexicano se encuentra en la postproducción de “Las razones del corazón”, su nuevo proyecto protagonizado por Arcelia Ramírez y Plutarco Haza; se trata de una adaptación libre del clásico de Gustave Flaubert, y que describe los últimos días de Madame Bovary, enamorada sin esperanza de otro hombre que no es su esposo, con destinos trágicos para todos los personajes.

A propósito del rodaje de “Las razones del corazón”, en Julio del 2010 un grupo de hombres armados asaltó a la producción de la película llevándose con ellos equipo con valor de aproximadamente $300,000 pesos, además de golpear a un actor y a tres personas de la producción, según palabras de Paz Alicia Garcíadiego.
El rodaje se llevaba a cabo en un edificio del Centro Histórico de La Ciudad de México, en donde intempestivamente los hombres entraron y tomaron once ordenadores, las cámaras de foto fija y las usadas para el ‘making of’, equipo de arte y el material tomado hasta entonces con dichos instrumentos.
Arturo Ripstein no se encontraba en la locación, explicó Garcíadiego, y también se quejó de la tardía respuesta de la policía capitalina, además de la falta de apoyo, pues afirma que pidieron una patrulla para protección que nunca llegó, e incluso se les insinuó un “autorobo”. Finalmente, nada pasó más que un buen susto, según la guionista.
En lo que se refiere a la gran cantidad de actores que han pasado por la filmografía de Ripstein, una parte afirma que trabajar al lado del director es un privilegio que pocos tienen la oportunidad de disfrutar, además de que actuar en una de sus películas equivale a una seria carta de recomendación, por lo riguroso, temperamental y apasionado que puede ser el cineasta en sus filmaciones. Patricia Reyes Spíndola, Julieta Egurrola y Luis Felipe Tovar, entre otros, son recurrentes en el universo “Ripsteniano”.
Otros actores afirman ser tratados pésimamente mal por el director, quien con una actitud déspota y perfeccionista los lleva al límite en busca de la mejor toma. Esos actores filmarán una o dos cintas con Ripstein, pero no regresarán.
Por esa y muchas razones, en un tiempo fue conocido como “El Ogro”. A la pregunta directa ¿Es cierta su fama de un ogro como director?, contesta sin titubear: “Sí, claro. No puedo controlarlo. Algunos actores se persignan, van a la Villa y se ponen nopales cuando les propongo volver a trabajar conmigo”.

En una entrevista con el reportero Salvador Franco, Ripstein habla y explica sobre los actores:
Salvador Franco: ¿Volverá a repetir con los actores con los que ha trabajado antes?
Arturo Ripstein: Claro que sí… por una sencilla razón, creo que son los mejores y son los únicos que quieren trabajar conmigo.
Salvador Franco: ¿Cree que a los actores jóvenes no les interese estar en sus películas?
Arturo Ripstein: No sé por qué ahora los jóvenes no quieren trabajar conmigo, cuesta un poco de trabajo; de pronto les dicen `vas a trabajar con Arturo Ripstein` y se hincan, se persignan, echan espuma por la boca…
Patricia Reyes Spíndola dice:
PATRICIA REYES SPÍNDOLA
“Tuve el privilegio de trabajar con Arturo Ripstein en ‘La Reina de la noche’. Para cuando trabajé con Arturo ya estaba preparada para disfrutar del trabajo cinematográfico, amar y entender este oficio, saborear los planos secuencias”.
Por su parte, Arcelia Ramírez, la que por momentos pareciera ser la nueva musa del director, explica sobre lo que fue filmar “Las razones del corazón”:
ARCELIA RAMÍREZ
“Trabajar con Arturo Ripstein, que desde algunas películas hace planos secuencia todo el tiempo, era muy difícil pero muy sabroso para un actor”.
Hace poco la actriz española Penélope Cruz aseguró su deseo de trabajar al lado de Arturo Ripstein, sabiendo muy bien la ganadora del Oscar que una película con el director mexicano le representaría seriedad y madurez, al introducirse en un mundo tan denso y exigente como el que el cineasta propone.
Francesca Guillén, joven actriz que acompañó a Ripstein en “Así es la vida” del año 2000, explica lo que fue su experiencia al trabajar con el temido cineasta:
FRANCESCA GUILLÉN
“Fue Atemorizante en principio….sobre todo por todo lo que varias actrices me dijeron antes de llegar al set acerca de Ripstein; luego tuve que superar este temor infundado y darme cuenta que en realidad es un hombre exigente pero que curiosamente también busca en sus actores la simpleza, eliminar el artificio efectista para llegar a la esencia sutil de sus personajes. Comprendí durante el proceso que si bien es un hombre con apariencia huraña, hay un secreto sentido del humor en esta imagen de sí mismo y el temor que se genera en respuesta…”.
FADE TO BLACK
8.-Interior. Barroco burdel – Tarde.
El elenco de la última cinta estrenada de Arturo Ripstein, “El Carnaval de Sodoma”, combinó actores recurrentes en sus cintas así como otros que incluso el director conoció en la calle. Ellos explican:
Carlos Chávez (Tora): Yo iba pasando por la calle y un señor me dijo que si no quería trabajar; era el director y lo tuve que aguantar, él es el que paga. Ripstein ejerce una anarquía estructurada, él llega y te dice, ‘yo no tengo método para dirigir’.
Isabel Ruiz (China Lulú): Es mi primera película, un gran aprendizaje el haber compartido el set con actores con quien uno ha crecido. Una experiencia maravillosa trabajar con el maestro Ripstein; recuerdo que el primer día nos dijo: ‘Un actor es capaz de hacer lo que sea’. Yo sólo pensaba, ¿a qué se refiere si aún estamos leyendo el guión? En cuanto al personaje, fue un crecimiento como actriz el llegar al punto de su deconstrucción.
Alexandra Vicencio (Ángela): Es mi cuarta película con Ripstein; trabajar con él es fascinante y terrorífico, se impone, sabe lo que quiere de ti. Si uno no se aplica, te va mal. Estar en el proceso de esta cinta de principio a fin fue fascinante.
Juan Carlos Remolina (Ángel, el ángel): Ripstein siempre tiene más preguntas, pues ése es el modo en que uno le encuentra sentido al personaje. El libreto de El carnaval de Sodoma es creíble y certero, no había necesidad de buscar simbolismos.
La influencia de Arturo Ripstein es contundente y está presente en múltiples lugares de la cinematografía nacional. Está en los planos secuencia de Alfonso Cuarón, en el ritmo lento y pausado de Fernando Eimbcke, en la sordidez de las historias urbanas y rurales de Carlos Reygadas y González Iñárritu; está también en los argumentos desconcertantes y claustrofóbicos de Michael Rowe, en los diálogos profundos e inteligentes de Gerardo Naranjo y en la sangre, la violencia y el drama de personajes con la fatalidad en su destino de Amat Escalante.

Martín Bustamante: ¿Qué opina de las nuevas caras que han salido del cine en México, Reygadas, Escalante, estos jóvenes que se les puede criticar pero que, de alguna manera, están tratando de hacer un cine diferente al industrial?
Arturo Ripstein: Eso es lo que a mí me gusta, en México ya muchísimos de los jóvenes cineastas pretenden ser de Hollywood, ya sea haciendo películas allá o haciendo que parezca que se hicieron allá. Del Toro y Estrada no me interesan en lo absoluto. A mí me da mucho gusto que de pronto salgan estos jóvenes, sus películas me pueden gustar o no, da lo mismo, lo importante es que existan. Porque éstos son los que van a jalar el mecate de alguna manera, éstos son los que van a ser los perpetradores de los pequeños milagros que uno ve de pronto en el cine mundial.
La filmografía de este controvertido director ha sido exhibida en numerosos festivales y ciclos de cine internacionales, con una cantidad nutrida de premios y reconocimientos por sus películas y trayectoria.

Fue en 1997 que el entonces Presidente de México Ernesto Zedillo le entregó a Arturo Ripstein el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en la categoría de Bellas Artes, el mismo reconocimiento que en su momento se le entregó también al muralista David Alfaro Siqueiros en 1966, al fotógrafo Manuel Álvarez Bravo en 1975 y a Luis Buñuel en 1977, entre muchos otros artistas.
Uno de los pocos reconocimientos que le ha dado el país, junto con algunas Diosas de Plata y Arieles, sobre los que Ripstein ha dicho hasta el cansancio que no necesita un Ariel de Oro por trayectoria, pues ya tiene demasiados y no le han servido de nada.
Además, sentencia que la obligación de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas “no es dar premiecitos sino preservar materiales y fomentar la investigación. Nuestra Academia es lamentable, patética, torpe y desnutrida. Un clubcito de cuatitos.”
Como ya se había mencionado, Ripstein renunció a la AMACC en el año 2000.
Sanjuana Martínez: ¿Para quién hace cine?
Arturo Ripstein: Empezando, para mí. Hago el cine que debo hacer, no sólo el que quiero ver. Para unos cuantos amigos a los que sé que les dará mucho gusto. Por supuesto, para el espectador que mirará mi película por simpatía. No hago cine para mis enemigos.
Su relación con la crítica mexicana también ha sido tortuosa. El cineasta siempre ha asegurado que desafortunadamente tiene muchos enemigos que sin importar qué tipo de películas entregue, la mayoría de las veces se ensañan con el resultado.
Ha dicho que, a diferencia de otros países en donde la crítica cinematográfica se hace con rigor y honestidad, haciendo que importe e influya, en México la crítica de cine es torpe y mal escrita; incluso ha acusado que los medios ponen a escribir de cine a aquellos que no supieron escribir de fútbol o sociales.
Las críticas, según él, sólo le sirvieron al principio de su carrera cuando era joven, después, dejó de leerlas poco a poco porque siempre le resultaban muy dolorosas. Hoy, prácticamente no lee periódicos mexicanos.
El incidente mencionado con Jorge Ayala Blanco, dice Ripstein, sólo le sirvió para atraer más enemistades, y lo califica como un “grave error en mi vida”.
FADE TO BLACK
9.-Interior. Vecindad Centro Histórico – Noche.
¿Será acaso que el cine de Ripstein es difícil de leer? ¿Será que de ahí viene el problema con la crítica? Él responde:
ARTURO RIPSTEIN
“Puede serlo o no. Lo es de acuerdo con la relación que hay con algunas otras películas, quizá con el “cine light” que se hace normalmente. El mío es un cine oscuro y más difícil, pero ciertamente no sostengo la idea de que el público es una entidad imbécil. Ciertas películas encuentran a su público y cuando lo encuentran es un público avezado, interesado y puntilloso”.
Arturo Ripstein debería ser considerado si no el mejor cineasta mexicano vivo y en activo de todos los tiempos, por lo menos el más valiente y honesto.
Así como han hecho otros directores mexicanos, como Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón o Luis Mandoki, a quien por cierto ha calificado de “tontito”, Arturo Ripstein podría irse a vivir a España o Francia, países en los que su cine es respetado y muy buscado.
Este mal de que “nadie es profeta en su tierra” también lo han padecido cineastas como Woody Allen, quien abiertamente ha dicho que la crítica y el público estadounidenses se empeñan en hacer trizas sus películas, mientras en Europa es constante en festivales y cuenta con cierto imán de taquilla, lo que ha provocado que se vaya a filmar allá, más no a vivir, dado su amor por Nueva York.
Ripstein ha dicho que le pasa lo mismo por México, país al que no tiene intención de abandonar:
ARTURO RIPSTEIN (V.O.)
“Yo sigo en México, mis ojos están allá. A mí me gusta mucho México. Además México no es sólo su tema, es instrumento, un país con dosis de surrealismo. Con el absurdo total, eso también me fascina. México es mi única posibilidad. No rechazaría yo, por supuesto, alguna otra oferta en otro lado, creo que puedo hacer una buena película. Estar en México es lo que más me importa.”
Influenciado en su cine por la Nueva Ola francesa de Jean Luc Godard, Truffaut, Resnais, Chabrol y Michelangelo Antonioni, además de ser un admirador confeso de John Ford, Fritz Lang y Orson Welles, Arturo Ripstein ha conseguido a lo largo de los años un cine de autor inconfundible, con sus estilizados y ambiciosos planos secuencia, con los diálogos complejos cargados de poesía y “malas” palabras, y con esas atmósferas sórdidas, deprimentes y angustiantes que crean un cine asquerosamente inteligente y transgresor. No hay concesiones.

En Facebook existen varios grupos y páginas en honor al director, en donde jóvenes cineastas y fans de sus películas hacen comentarios sobre su trabajo: “El mejor director de México”; “Señor, sus películas son desgarradoras, oscuras, estremecen pero al fin de cuentas… ¡Así es la vida! Toda mi admiración para Usted”; “Gracias por tocar el alma de las conciencias representando la similitud de la vulnerabilidad humana, Un abrazo maestro, con toda la admiración”; “Muchas grandes películas, pero una gigantesca: Principio y Fin”.
Afuera de la Cineteca Nacional, las opiniones se dividen en torno a Arturo Ripstein: “A mi no me gusta Ripstein, películas muy fumadas y aburridas”; “A mi me parece que en sus historias hay profundidad y curiosidad por la maldad y la depresión humanas, eso es bueno”; “He intentado ver El Coronel y Principio y fin, la verdad me aburren siempre a la mitad; dirán que no sé de cine, pero no las aguanto”; “Terrible, películas super tristes, no vengo al cine o rento una película para acabar triste y preocupada”; “Ripstein es magia, muestra el otro lado del cine, el que pocos se atreven a ver y analizar”; “No lo conozco, no he visto nada de él, bueno, ¿El castillo de la pureza es de Ripstein? Ah! Pues no, no me gusta”.
Lo interesante es que la mayoría tiene una opinión sobre sus películas, que sea buena o mala es meramente subjetivo.
Cuando se le pregunta a Ripstein: ¿Qué consejo le daría a los jóvenes que tengan la ilusión de ser cineastas?, el director contesta con su clásico estilo, cruzando la pierna, dándole una rápida calada a su puro, resumiendo en su respuesta las tribulaciones de los personajes de sus cintas:
ARTURO RIPSTEIN
“El mejor consejo que jamás escuché en la vida creo que estaba escrito en el escudo de Alejandro de Macedonia, decía: Persistir sin esperanza”.
FADE TO BLACK
FIN
Créditos finales
Nota: El Presente reportaje “El Cine de Arturo Ripstein: La Sordidez y el Plano Secuencia como Arte Cinematográfico”, está debidamente registrado ante el Indautor como lo marca la ley. Queda prohibida cualquier reproducción parcial o total del mismo sin la debida autorización por parte del autor de este Blog.
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La fusión de un millonario, el arte, la cultura y el público mexicano: El Museo Soumaya

Por Armando Navarro Rodríguez.
Lo que ha hecho Carlos Slim con el Museo Soumaya es impresionante: Ofrecer al público de forma gratuita y permanente las 16 colecciones que incluyen más de 64 mil piezas propiedad de la Fundación Carlos Slim, en un imponente edificio representante de la más moderna arquitectura.
Nombrado así en honor de la esposa del magnate, Soumaya Domit, quien falleció en 1999, el museo permite estar muy de cerca de bellas y delicadas obras que van del renacimiento, al barroco, pasando por el impresionismo, arte novohispano, paisajes y muralismo mexicano.
Así, los nombres y las imágenes se empiezan a mezclar en la mente del visitante, quien no acaba de entrar al museo y ya es recibido en el vestíbulo por “El Pensador” de Auguste Rodin, artista francés, de quien precisamente en el Soumaya se encuentra la colección más grande de sus obras fuera de Francia.
El pretexto para la semejante inversión de 800 millones de dólares es simple. Carlos Slim ha dicho que la inspiración llegó de su esposa; su memoria lo animó a comprar obras de arte de todo el mundo, de todo tipo de artistas, para que fueran exhibidas a todo el público mexicano. La gente de bajos recursos, incapaz de viajar al extranjero para visitar los mejores museos del mundo, ahora tiene la oportunidad de admirar el arte de estos importantes artistas en su propio país.
Slim lo sabe perfectamente. Por eso su fundación también hace unos años ayudó a la restauración del Centro Histórico. La cultura es sumamente importante, es la identidad del país, sin eso, no tenemos nada. Y él invierte sin decoro en el arte y la cultura. Esos lugares que la política y la religión parecen haber olvidado.
Estar parado frente a obras de Tintoretto, de Rubens o de Doménikos Theotokópoulos, El Greco, es una delicia indescriptible. Pero hay más. En sus seis diferentes salas, en un recorrido que se disfruta mejor del último piso hacia abajo, el visitante encontrará a viejos conocidos como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Tamayo y Juan Soriano, en cuadros que van de los gruesos y violentos trazos del muralismo, a la tranquilidad de los retratos y los paisajes.
Ahí están también el surrealismo de Salvador Dalí y Joan Miró, los paisajes de Claude Monet, mientras se van encontrando por ahí los estilos inconfundibles de Van Gogh, Rendir y Toulouse-Lautrec. Finalmente, el arte novohispano, en donde se puede admirar el barroco en todo su esplendor. Y la lista sigue y sigue. Es necesario estar ahí para experimentar la experiencia multisensorial que el Museo Soumaya impone. Sobran las palabras.
Ubicado en Plaza Carso que está ubicada en Blvd. Miguel de Cervantes Saavedra. Col. Ampliación Granada, México, DF, CP 11320, justo atrás de Antara Polanco, el museo abre de Jueves a Sábado de 10:00 a 22:00 y de Domingo a Miércoles de 10:00 a 19:00.
La entrada es gratis. No hay pretexto para no admirar semejante banquete cultural. Este lugar es una excusa más para saborear esa indescriptible Ciudad de México.
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El arte como arma social: “Exposición Crisisss América Latina, Arte y Confrontación. 1910-2010″
Por Armando Navarro.
Realizadas entre 1910 y 2010, las casi 190 piezas que se presentan en la exposición “Crisisss. América Latina Arte y Confrontación” son el resultado del trabajo de más de cien artistas provenientes de esa multicultural parte del planeta; se trata de un evento cultural inédito, que reune desde la proyección de momentos clave en la historia del cine Latinoamericano, pasando por esculturas, fotografías y performances.
Presentada en dos partes, una en el Palacio de Bellas Artes y otra en el Museo Ex Teresa Arte Actual, la muestra incluye la presencia de 16 países entre los que destacan Cuba, Colombia, Brasil, Venezuela y México, con nombres como Roberto Montenegro, José Galindo, José Clemente Orozco, Débora Arango, Joaquín Torres García y Doris Salcedo entre muchos otros, todo bajo la supervisión del curador Gerardo Mosquera.
Es una exposición que busca enaltecer y hacer homenaje al espíritu rebelde, alegre y colorido de América Latina, en donde, en el caso de Bellas Artes, se busca que el histórico edificio sea incorporado a la muestra, creando un ambiente interactivo en el que es agradable tocar, sentir y observar detalladamente las esculturas, los peculiares cuadros de materiales insospechados, las fotos y sobretodo, los performances.
El trabajo del curador Mosquera se nota contundente. Nada está acomodado a la ligera, todas y cada una de las posiciones de las obras tienen un motivo. Justo en la entrada de la Sala principal el mapa invertido “Nuestro norte es el sur” da la bienvenida al visitante, quien inmediatamente baja la vista al texto “Fosa Común” de Luis Camnitzer, encontrándose de forma metafórica con el destino de violencia, sangre y tragedia de muchos pueblos latinoamericanos.
Obras con una fuerte carga política y de crítica hacía los gobiernos que han fallado y que siguen fallando; milicia, capitalismo y revolución entre los temas expuestos; cuadros e instalaciones de performances con materiales poco ortodoxos, creando una atmósfera sui géneris en la principal casa de cultura del país, en la que incluso la experiencia pudo haber sido más envolvente con letras y luces de neón en la fachada y algunas otras ideas que o bien fueron canceladas o presentadas en el Ex Teresa.
Incluso hay crítica a estereotipos del arte mexicano con los chilenos Francisco Casas y Pedro Lemebel y su reinterpretación de “Las dos Fridas” de la mexicana Frida Kahlo. En la muestra no hay una sola obra de ella, pero los latinoamericanos aparecen travestidos parodiando la popular pintura, en un obvio chiste negro por parte del curador hacía el consumo desmedido en
América Latina que representa Frida.
En su conjunto “Crisisss. América Latina Arte y Confrontación” es una exposición imprescindible e interesante, que incluyó también un ciclo de cine supervisado por el cineasta Jesse Lerner, con cortos y largometrajes intensos y sin concesiones, en los que se siente el sudor, la sangre y los olores de Latinoamérica.
“El arte un arma de lucha” como bien lo explica una de las muchas obras que componen esta completa muestra que permanecerá en Bellas Artes hasta el 5 de junio.
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Hilarante e inteligente: “Cock” de Mike Bartlett con Diego Luna y José María Yazpik.
Por Armando Navarro.
Diego Luna siempre escoge bien los proyectos en los que se involucra. Su pasión por el teatro es innegable como bien se ha visto desde hace varios años en “Las Obras Completas de William Shakespeare Abreviadas”, “Festen” y “El Buen Canario”.
En esta ocasión, Luna se lanza a producir junto con Tina Galindo, Claudio Carillo y OCESA, “Cock” del escritor inglés Mike Bartlett, una divertida y arriesgada propuesta con temática gay que tiene sus mayores virtudes en la actuación de José María Yazpik, en el manejo de una comedia con diálogos inteligentes, ácidos y en una escenografía que literalmente está entre el público.
Mediante una nueva compañía de producción teatral llamada MUECA PRESENTA, que se espera presente mucho teatro de esta calidad, Luna y Yazpik interpretan a una pareja gay hundida en la monotonía; un buen día, uno de ellos se enamora de una mujer (Ilse Salas) provocando un huracán de emociones, conflictos, angustia y curiosidad, todo en medio de un estilo de comedia que trae frescura al teatro hecho en México.
La historia tendrá su clímax en una caótica y dramática, pero también hilarante, cena que involucra al peculiar triángulo amoroso y al padre del personaje de Yazpik, interpretado por el actor Javier Díaz Dueñas. Hacía el final, los cambios serán infrenables.
La dirección de Antonio Serrano, viejo conocido gracias a “Sexo, Pudor y Lágrimas” en cine y teatro, es de una sutil maestría, conteniendo a los actores en una armonía de divertidos diálogos en parte gracias a la química de los tres actores principales. Yazpik verdaderamente se “come” a sus compañeros interpretando a un hombre consiente de sus miedos, sabiéndose próximo a perder a su pareja, pero al mismo tiempo, seguro de sí mismo.
La escenografía de Jorge Ballina es cosa aparte. El también escenógrafo de las obras “Juegos Siniestros” y “Todo sobre mi madre” que hace poco también se presentaron en el Teatro de Los Insurgentes, es novedosa, atractiva y de un estilo minimalista que se acompaña de una cercanía insólita con el público, rompiendo así la barrera de “escenario-público” que regularmente sucede en teatro. La iluminación acompaña adecuadamente el ritmo de los personajes, junto con los efectos auditivos y los interludios musicales.
Leticia Palacios se encarga del vestuario, la misma que en cine mexicano ha vestido a los personajes en películas de Sariñana, Ripstein, entro muchos otros. Aquí, su trabajo es modesto pero intenso, dándole a cada personaje presencia justa con los sutiles atuendos que portan los actores a los largo de los pocos más de 100 minutos que dura la obra.
Es la primera vez que se presenta una obra de Mike Bartlett en teatros mexicanos y ante todo, estamos ante una comedia diferente, llena de momentos divertidos, con una temática polémica pero sólo para quienes quieran verla así, pues en realidad, “Cock” es una historia entrañable y naturalmente humana, de una pareja en medio de un sin fin de disyuntivas y miedos, aderezado con actuaciones de primer nivel y un final ambivalente entre lo agridulce y lo sarcástico.
http://www.cockmexico.com/index.html
5 exposiciones temporales en el Antiguo Palacio del Arzobispado…
Por Armando Navarro.
Ubicado en la calle de Moneda, en el Centro Histórico, el Museo de Arte de la Secretaría de Hacienda es un bellísimo edificio del siglo XVII que en estos días está albergando 5 exposiciones eclécticas, raramente juntas e imprescindibles de admirar.

Barroco de Benjamín Domínguez.
Una auténtica maravilla. Todas las inquietudes del maestro Domínguez expuestas en una serie de pinturas que van del dolor a lo bizarro, pasando por la constante búsqueda de lo divino, los espejos y las mascotas, con trazos que por momentos recuerdan a la poesía de Benedetti.
Son 50 obras de este reconocido pintor mexicano obsesionado con las atmósferas oníricas, los personajes tatuados con sentimientos mágicos y desconcertantes.

Ecos de Jorge Marín
Conjunto de 16 piezas en cerámica que hacen homenaje a la tradición prehispánica del arte en este material.
Jorge Marín es el mismo autor de la exposición de ángeles que está sobre Paseo de la Reforma.
Líneas Continuas. Colectiva
José Luis Cuevas, José Fors, Roger von Gunten, Daniel Lezama entre otros, presentan esta colección de dibujos de una frescura artística pocas veces vista, en donde los trazos van de la perfecta línea recta a formas caprichosas y ambiguas; estos dibujos representan la forma más inmediata de arte del artista.
Cruce de Caminos, Europa en México. Colectiva
Obras de artistas europeos en México, en donde explotan su gusto y curiosidad por nuestro país y su inigualable variedad cultural, muchos de ellos decidiendo quedarse a radicar en México y a partir de ahí crear arte.
Varias de estas exquisitas obras existen gracias al excelente proyecto “pago en especie”, que no es otra cosa más que el pago de los impuestos de los artistas, mediante sus obras, permitiendo así que el público mexicano esté cerca del puente cultural entre Europa y México, gracias a estas piezas, que incluyen fotos, esculturas e incluso, dibujos sobre foamy.

Están concentradas piezas de estupendos artistas europeos como Anette Kuhn, Leonora Carrington, Mathias Goeritz , Pedro Friedeberg, Antonio Rodríguez Luna, Vicente Rojo, Luca Bray y Gerda Gruber ente otros más.
Nadie queda indiferente ante obras de tal belleza y contundencia.
En movimiento. Flor Minor
Interesante exposición táctil. Dirigida al público con discapacidad, que puede tocar y sentir las 11 esculturas en bronce de Minotauros y figuras humanas abstractas de la artista Flor Minor. Bellísimas por sus detalles.
Dirección: Moneda 4, Centro Histórico. C.P. 06020. Delegación Cuauhtémoc
Horario del Museo: martes a domingo, 10:00 a 17:00 hrs.
Entrada libre
Teléfonos: 3688 1657 y 3688 1602
visitas_guiadas@hacienda.gob.mx
http://www.shcp.gob.mx/difusion_cultural/museo_arte/exposiciones/Paginas/temporales.aspx
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